The Killers en Movistar Arena

Los dos conciertos de The Killers en Chile han sido en un domingo de sol y de noviembre. Y aunque entre la actuación del 2007 y la de esta semana pasaron sólo dos años, sobre el escenario hubo más que siglos de diferencia.
Si la primera vez que la banda de Brandon Flowers tocó en Santiago palidecieron en comparación a los sólidos Travis y rindieron poco más que los discretos Starsailor, en esta ocasión demostraron que el tiempo no pasa en vano y que su autoimpuesta misión de convertirse en la banda más grande del mundo va por el camino correcto, aunque todavía les falta recorrer un buen tramo para conseguirlo. Pero ahí están, sumando kilómetros y tratando de que las palabras de su líder no suenen a promesas que no van a poder cumplir.
En términos de popularidad, la arremetida de The Killers fue tan importante que no sólo lograron repletar el Arena (algo que antes no consiguieron), además, hicieron que la actitud del público fuera más efervescente y comprometida de lo que se esperaba. El concierto tuvo todos los elementos necesarios como para ser una gran presentación: repertorio, pirotecnia, sentido del espectáculo, buen sonido, histrionismo y empatía. Porque, siendo objetivos, es difícil negar que fue una actuación excelente y que la deuda de su primera visita quedó más que saldada. Sobre todo por la reacción que se vio en el público tras ver en vivo a una banda que ofreció algo muy parecido a lo que proponen sus discos, con una dosis extra de emoción que no todos los artistas consiguen.
Fue una presentación de manual, para bien y para mal. Para bien, porque The Killers hizo todo lo que se espera de un megashow: manejó los tiempos, colgó la bandera chilena, nos hicieron sentir queridos e importantes, hubo lluvia de papelitos, pantallas de alta definición, canciones coreables y manos al viento. Para mal, porque cualquier persona que acostumbre ir seguido a conciertos va a poder anticipar todo lo que va a pasar en el Day & Age Tour y esa es quizás la única gran falencia de esta banda, la falta de originalidad. Porque aunque The Killers propone el tipo de recital donde pasan muchas cosas diferentes, queda la sensación de que todo ya fue visto antes (sobre todo quienes vieron a Kiss, quienes usan la misma lluvia de papelitos, los fuegos artificiales y se suben a las mismas tarimas con un resultado mucho más acabado y, por cierto, mejor. Sin contar que –oh casualidad- también usan una gran K luminosa).
Individualmente, el análisis no es muy distinto al anterior, porque aunque Brandon Flowers demostró que tiene voz, personalidad y manejo escénico, su performance peca de cliché y muchos de sus movimientos están al borde de la caricatura; ni hablar de Dave Keuning quien es una mezcla de cientos de otros guitarristas, con sacada de lengua y pelo al viento incluidos.
Sobre Mark Stoermer y Ronnie Vannucci Jr. sólo queda decir que son los que mantienen el pulso de la banda sin grandes aspavientos y los que hacen que uno no piense en The Killers como un producto envasado. Aunque, a fin de cuentas, y hablando de clichés… el baterista y el bajista siempre son los bajo perfil ¿o no?
bonustrack Nunca antes vi una cancha dividida en tres sectores y, personalmente, me parece una pésima medida. Seguramente ayuda a financiar los conciertos, pero les quita gran parte de la magia ya que (como aquí se ha dicho cientos de veces), en este formato pasa que cerca del escenario siempre hay menos ambiente que al fondo de la cancha. Y se mida con la vara que se mida, eso siempre va a estar mal.
Setlist
01 Human
02 This Is Your Life
03 Somebody Told Me
04 Bones
05 For Reasons Unknown
06 The World We Live In
07 Joy Ride
08 Human (reprise)
09 Bling (Confession of a King)
10 Shadowplay
11 Smile Like You Mean It
12 Spaceman
13 A Dustland Fairytale/Can’t Help Falling In Love
14 Read My Mind
15 Mr. Brightside
16 All These Things That I’ve Done
17 Jenny Was a Friend Of Mine
18 When You Were Young
Foto Fenix Entertainment
December 2nd, 2009 at 10:37 am
Estimado señor Bonustrack, al parecer su comentario es digno de elogio, pues con quien he tenido la oportunidad de conversar sobre este recital me ha comentado lo mismo…
una lástima no haber podido ir… me quedé con la mala impresión del 2007…