Track 9 How?

¿Por qué a veces uno se siente con el derecho a decir “esta es mi canción”?
No te la dedicaron, no la escribieron pensando en ti, puede que la historia que la generó no tiene nada que ver contigo, quizás incluso todavía no nacías cuando la grabaron. Pero a veces el espejo tiene forma de melodías, aunque seas el único que lo vea.

No son pocas las veces que al escuchar una canción me he sentido tan identificada, que he tenido la desfachatez suficiente como para apropiarme del tema en cuestión. No es que vaya por la vida diciendo que esa canción es mía, pero sí, lo siento así. Aunque una cosa es escuchar un tema y pensar “a mí también me ha pasado eso” o “¡sí, yo me siento igual!”, y otra cosa es cuando de verdad consideras que esa letra habla de ti o para ti.
Con How?, el noveno tema del disco solista más famoso de John Lennon, Imagine (1971) volví a sentir esa identificación algo perturbadora (en especial porque en este caso fue un amigo quien se dio cuenta antes que yo) y como creo que es algo que a todos nos ha pasado y nos seguirá pasando, me pregunto por qué esto sucede. Así, he llegado a la conclusión de que hay varios tipos y niveles a la hora de apropiarse de una canción, de la más vil a la más curiosa; aquí algunos ejemplos:
1. El lugar común. Aquí es el autor el que intencionadamente quiere generar ese efecto en su audiencia y aplica sobre todo al espectro de la balada romántica (de ahí su éxito que no me explico de otra manera), esa que se aprovecha de las vivencias de amor y desamor, del sujeto descorazonado que busca consuelo y comprensión en un tema meloso o del zángano del romance que dedica o regala canciones porque son justo lo que siente.
2. La compartida. Siguiendo la senda de cupido, cuando una pareja se adjudica un tema; aquí los motivos varían para cada caso en particular. El problema es cuando la relación termina y escuchar esa canción de un suspiro se transforma en un martirio.
3. La anecdótica. Puede darse de manera individual o colectiva; tiene que ver con alguna experiencia que quedó grabada en nuestros recuerdos y resulta que de fondo sonaba un tema en particular. Así, cada vez que la oyes revives ese momento y de pronto canción-anécdota son inseparables. Altamente recomendable para esos momentos de nostalgia en los que sólo la música nos eleva el espíritu.
4. La forzada. Es la que no tiene nada que ver contigo, excepto que te encanta. No puedes escucharla sólo una vez, siempre la repites y de tanto escucharla y de tanto escucharla y de tanto escucharla y de tanto escucharla, al final te la apropias. Total, qué más da, que nadie te lo va a reclamar.
5. La generacional. Suele tener un tinte político o social, por lo que logra una identificación colectiva; cuando el tiempo avanza termina siendo el reflejo o incluso el recuerdo de una época pasada. Así, llega el día en que el hijo la escucha sin entender por qué su padre/madre se regocija de placer ante lo que él piensa que es un bodrio, por lo que al progenitor no le queda otra que esbozar una sonrisa, levantar los hombros y decir “es que es de mi época…”
6. La que ya fue. Esa que en algún momento de la vida fue canción. Pero ya no. Algo pasó en el camino, será que de tanto escucharla perdió la gracia (o el sentido), será que ya no te gusta o quizás evolucionaste, cambiaste y ya no te reflejas en el pentagrama sónico como antes.
7. La que no buscaste, pero es. Tal vez es nueva y la acabas de escuchar, tal vez la conocías hace años, pero nunca la oíste muy en serio. Sin embargo, llega un día en que te das cuenta de lo que habla o, de pronto, eso de lo que habla si antes no significaba nada ahora significa todo y algo pasa… te detienes un momento, la vuelves a poner y sí… para bien o para mal sólo puedes pensar “esta es mí canción”.

bonustrack En 1970 John Lennon y Yoko Ono empezaron terapia primal en Los Ángeles, California, con el Dr. Arthur Janov. La hipótesis central de la terapia primal sostiene que todas las neurosis y dolores emocionales que sufrimos tienen su origen en el dolor primal reprimido que ocasionan los traumas infantiles. Así, es necesario conectar con ese sentimiento original para poder resolverlo, reviviendo el paciente los sucesos a los que fue incapaz de enfrentarse en su momento.
Aunque la pareja nunca terminó la terapia por las constantes peleas entre Yoko y Janov, la experiencia tuvo un impacto profundo en John y, precisamente, How? es una canción en la que habla de todas las preguntas que se hacía en ese momento. El resultado a esos cuestionamientos también está presente en Imagine y puedes oírlo en Oh My Love.

How?

How can I go forward when I don’t know which way I’m facing?
How can I go forward when I don’t know which way to turn?
How can I go forward into something I’m not sure of?
Oh no, oh no
How can I have feeling when I don’t know if it’s a feeling?
How can I feel something if I just don’t know how to feel?
How can I have feelings when my feelings have always been denied?
Oh no, oh no

You know life can be long
And you got to be so strong
And the world is so tough
Sometimes I feel I’ve had enough

How can I give love when I don’t know what it is I’m giving?
How can I give love when I just don’t know how to give?
How can I give love when love is something I ain’t never had?
Oh no, oh no

You know life can be long
You’ve got to be so strong
And the world she is tough
Sometimes I feel I’ve had enough

How can we go forward when we don’t know which way we’re facing?
How can we go forward when we don’t know which way to turn?
How can we go forward into something we’re not sure of?
Oh no, oh no

5 comentarios en “Track 9 How?”

  1. Maxwell dice:

    Una de mis favoritas del Imagine y sin duda una de “mis canciones” también.

  2. Vivi dice:

    Insisto: John Lennon sería lejos la primera opción para ir a cenar por ahí!

  3. mauro dice:

    la mia es Donde manda marinero de andrés calamao…y que? :)
    todos tenemos canciones en el soundtrack de nuestras vidas…es que la música es muy importante en este paseíto que es la vida

  4. Fionna dice:

    Me encanto tu articulo, tan cierto , las canciones a veces son el azar, hay canciones q no me gustan en especial, pero me recuerdan etapas lindas de mi vida, y asi, ..nunca me habia detenido en el la letra de e sta cancion, creo que tengo que ponerme mas al dia con los clasicos…jeje

  5. Lux dice:

    A mi me parece que es mejor el concepto de soundtrack de la vida. Yo tengo miles de canciones especificas para cada situación, la canción de la lluvia, la canción de caminar, la de esperar micro, la canción con novio, la canción sin novio, la que escucho justo antes de entrar a la oficina, etc.

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