George Clinton & Parliament Funkadelic en Industria Cultural

Ver a George Clinton en pleno 2009 es como ver un partido de showbol donde juega Maradona: aunque todo gira en torno a la estrella es poco probable que el viejo crack sea la figura de la noche, pero el simple hecho de saber que estás frente a un tipo que revolucionó su profesión, es suficiente motivo para entregale un aplauso que lo estuvo esperando durante años.

Empiezo este comentario con una analogía futbolística porque el concierto de George Clinton & Parliament Funkadelic fue un buen ejemplo de eso que en el deporte se llama “formar un plantel generoso”, una práctica obligatoria para cualquier artista que pretenda desafiar el paso del tiempo. Porque si los años se llevaron tu voz y el groso que aparece en ese poster legendario se parece más a uno de tus hijos que a ti, lo más sensato es sacarle partido a lo único que nadie te puede quitar: la bien ganada fama de leyenda viviente.

Ningún fanático de la música negra debiera salir decepcionado de un show de George Clinton, ya que su propuesta se pasea por muchos de los estilos emblemáticos del género (Funk, R&B, Soul, Reggae, Rock) en una cruza de ritmos que la historia etiquetó como P-Funk, con P de Pure, Parliament y Padre. Según esos parámetros, lo que es sinónimo de éxtasis para un fan de la música afro-americana puede resultar un suplicio para los oídos respingados y para los que se desesperan con el formato extendido, porque lo que menos importa en este tipo de música es el reloj.
Cada canción que tocaron superó con holgura los 5 minutos y la estructura general del concierto fluyó por un tobogán que no tuvo piedad con los tobillos, rodillas y espaldas de una fanaticada que estuvo más de cuatro horas de pie frente al escenario en pleno día laboral. Y aunque es cierto que George Clinton no está en su mejor momento, nadie puede quedar indiferente ante la voz de Mary Griffin (quien aunque participó en una sola canción se llevo la ovación más grande de la noche), la indumentaria de varios de los músicos y el vozarrón de Michael “Clip” Payne. Cada uno de los Parliament Funkadelic es un personaje que vale la pena mirar un buen rato y la suma de las partes permite crear un ambiente de showbiz que muy pocos son capaces de lograr y que hace brillar a su creador tanto como el 10 de un equipo que juega de memoria.

bonustrack Uno de los temas más sensibles para el público tiene que ver con el precio de las entradas y el concierto de George Clinton & Parliament Funkadelic no fue la excepción, sobre todo porque el ticket más barato costaba $ 20.000 en la preventa (USD 35). Claro que, en este caso, los que estaban preocupados de sacarle partido al dinero seguro quedaron conformes, ya que el recital fue tan largo que mucha gente se fue del recinto antes de que se terminara la música. Los que se quedaron fueron testigos de una escena de antología: la policía desenchufando los equipos para que el show se terminara de una vez por todas y los músicos que siguieron tocando usando sólo sus amplificadores personales, en una demostración de actitud que no se ve muy seguido.

Fotos Felipe Carrasco

George Clinton & Parliament Funkadelic

George Clinton voz, dirección
Gary “Starchild” Shider guitarra, voz
Michael “Kidd Funkadelic” Hampton guitarra
Cardell “Boogie” Mosson guitarra, voz
Ricardo Rouse guitarra
Lige Curry bajo, voz
RonKat Spearman guitarra, voz
Frankie “Kash” Waddy batería
Joseph “Foley” McCreary batería
Rico Lewis batería
Jerome Rogers teclados
Michael “Clip” Payne teclados, voz
Greg Thomas saxo, voz
Robert “P-Nut” Johnson voz
Belita Woods voz
Steve Boyd voz
Kimberly Manning voz
Kendra Foster voz
Shonda “Sativa Diva” Clinton voz
Carlos “Sir Nose” McMurray bailarín
Shaunna Hall guitarra
Gene “Poo Poo Man” Anderson voz
Danny Bedrosian teclados
Tracey Lewis voz, guitarra
Paul Hill voz
Mary Griffin voz
Patricia Walker voz
Bennie Cowan trompeta

4 comentarios en “George Clinton & Parliament Funkadelic en Industria Cultural”

  1. Diego dice:

    A mi parecer, fue un buen show, pero con caidas… El recinto, a pesar de que sonaba mil veces mejor de lo que esperaba, no se si era digno de recibir a una banda de tal trayectoria. George, tal como dices, no fue lo q esperabamos de él, pero se entiende por la edad… aunque a ratos le hubiese quitado el micrófono para que dejara de azotarlo. La calidad de los músicos fue impecable, perfecta, pero quizás el público chileno, o latino, no está preparado para un solo de synte de 5 minutos, o un solo de guitarra de 15 minutos… son cosas que me hubiese gustado disfrutar, pero en otro ambiente…

    Debo agregar que la producción fue pésima… Vendieron entradas 2×1 después de que todos los fanáticos hubiese comprado sus entradas a precio normal… pésimo, es un robo disimulado. Y pusieron en peligro el show, por no tener los permisos necesarios para vender alcohol, entre otras cosas… Más que nada fue una falta de respeto para la misma banda.

  2. María dice:

    Concuerdo contigo, nadie debió salir decepcionado, sin duda es el padre del funk, fue definitivamente funk a la vena, todavía me dura el efecto….

  3. yodigo dice:

    Sr. Bonustrack.
    Su comentario me parece finamente descriptivo e inspirador.
    Comparto la analogía con Maradona -si bien nunca he visto el showbol escuchando funk- pero comparto las semejanzas que usted plantea.
    Son de esos personajes que da gusto ver.
    Si me lo permite, me gustaría rescatar y destacar lo siguiente:
    “Free your mind and your ass will follow”. Linda frase.

  4. Juanmusica dice:

    Por suerte no fui.

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