High Places en Industria Cultural

¿Nunca te has preguntado qué hace la naturaleza cuando no la miramos? ¿De qué habla, cómo conversa, canta y baila? High Places es una suerte de espionaje al respecto. Es como estar escuchando una conversación ajena, una de plantas, ríos, semillas, montañas y animalillos.
Si toda música es un lenguaje, el adjetivo para definir el idioma de High Places es Natural. Lo suyo parece la traducción de un mundo que a veces resulta invisible. Con esto no me refiero a sonidos que intenten imitar la naturaleza expresamente, ni a música que tan sólo encuentre ahí su punto de partida. La gracia de este dúo estadounidense radica precisamente en su capacidad para adoptar un lenguaje que se mueve desde y hacia una sonoridad natural. Momento. ¿Dúo estadounidense? Si alguien me hubiese dicho que Rob Barber y Mary Pearson son islandeses, o criados en algún campo perdido lejos del ruido de las grandes ciudades, sí, lo creo y lo entiendo. Pero resulta que Rob es neoyorquino y que Mary, si bien es de Michigan, finalmente se trasladó a Nueva York para juntos dedicarse por completo a esta intrigante y atractiva curiosidad que resulta ser High Places.
Cuando suben al escenario la idea de sinergia (eso de que 1+1=3) toma peso y así, desprovistos totalmente de computadores, sorprenden en su capacidad como multi-instrumentistas y en el tacto para utilizar con precisión cada efecto, en especial Mary Pearson, quien encanta no sólo con su belleza física (era cosa de ver como a algunos se les caía la baba) sino con el manejo de su voz, ya que sabe exactamente cómo y en qué momento aplicar cada sonido.
Nietos de Björk y primos de Animal Collective, el concierto de High Places fue la presentación de un lenguaje que tal como la naturaleza, sólo se presenta armónico en su aspecto general, porque en lo particular se conforma de caos, confusión y un sinfín de energías que confluyen al mismo tiempo, las que juntas nos dan el resultado de un paisaje en las alturas.
Lo mejor de todo es que ahora sé a qué se dedican las plantas de mi terraza cuando no las veo.
bonustrack Cuando supe que Mostro era el encargado de telonear a High Places me pareció fantástico. Los había visto hace un año por primera vez y tenía muchas ganas repetir la experiencia. Tocaron sólo media hora y eso fue lo mejor de su presentación porque, lamentablemente, sonaron como un verdadero monstruo. Quien no se espantó por ese temeroso sonido y tuvo un oído valiente fue Rob Barber, que tomó el micrófono en mitad del concierto para pedir un aplauso para Mostro y admitir que “They Kicked my Ass!”.
Fotos Maida Carvallo





May 13th, 2009 at 12:55 pm
No fui al concierto pero me gustó su myspace. Están buenos. Además me gustó ella, es mi tipo exacto,. piola, flaquita y con voz de pajarito.
muy buenas las fotos
May 13th, 2009 at 2:00 pm
Yo si fui al concierto, debo decir que Mostro, fue literalmente como describe María, un MOUNSTRUO… que mal sonido. Conozco un par de sonidistas muchachos.
Sobre High Places, una maravilla, aún siento retumbar en el 70% de mi cuerpo (agua) los sonidos de la naturaleza. Además que tipos más bakanes, terminaron de tocar y se pusieron a bailar como locos junto a nosotros, como cualquier mortal en una fiesta. Lo único que lamento es que me andube poniendo avaro y no me compré el Long Play (o vinilo, que es más taquilla)… Y no lo encontraré más!!!
May 13th, 2009 at 2:02 pm
algo que me faltó: ENTERA RICA MARY.
May 13th, 2009 at 7:49 pm
La verdad no los conocía, pero por el dato de un amigo, acabo de bajar su disco y amé! Haber sabido antes….
May 17th, 2009 at 10:06 pm
Que ganas de haber estado ahí y haber experimentado el lenguaje.
Ahora mismo busco más de High Places….
November 11th, 2009 at 10:46 pm
Ahora entendí todo! Árboles vestidos tanto antes de la fiesta…