Track 8 Untitled

A nuestro alrededor siempre suena música. A veces nos damos cuenta y otras no. A veces nos alegra y otras nos molesta. Así, hay muchos grupos que hemos escuchado toda la vida, pero a los que nunca les prestamos mayor atención por distintos motivos. Hasta que un buen día algo pasa y le pones oreja a alguna de esas bandas que ignorabas y no sólo te sorprenden sino que te atrapan.

The Cure es una banda que desde que tengo recuerdo ha sonado a mi alrededor. Temas como Why Can’t I Be You? o Boys Don’t Cry las he oído miles de veces en la radio, en fiestas y nunca me gustaron, es más, me cargaban. No entendía por qué había tanta gente engrupida con The Cure, pero nunca me di el tiempo de escuchar un disco de ellos y ver qué tal eran de verdad porque según lo poco y nada que conocía no me daban ganas. Eso mismo me pasa con muchos grupos y estoy segura que a todos nos ha pasado y lo encuentro respetable y entendible. En este caso, tuve la suerte de darme cuenta que mi percepción no podía ser más errada y de que vaya que valía la pena darles una oportunidad. Y Untitled fue la canción que hizo que todo cambiara.
Untitled es el tema que cierra Disintegration (1989) un disco que es considerado el mejor o uno de los mejores. No tengo idea si eso es cierto o no, lo único que sé es que cuando la escuché me enamoré y no me quedó otra que mandar al carajo mis prejuicios y rendirme ante lo que sonaba. Esa sensación es incomparable y es una de las tantas cosas grandiosas que ocurren con la música. Es como cuando empiezas a leer un libro al que no le tenías nada de fe, pero luego te engancha y después no lo puedes soltar y cuesta parar de leer.
Untitled me parece una maravilla y lejos lo que más me gusta es que, a pesar de que tiene una letra muy triste por donde se la mire, nunca me pone triste. Una cosa es identificarse con ésta y experimentar un sentimiento de catarsis, sí, pasa. Pero también pasa que cuando algo es armonioso y por lo tanto bello, la sensación final no puede ser de tristeza. Para que haya armonía tiene que haber equilibrio y eso causa admiración y placer. Untitled tiene una melodía y una armonía que atrapan, la introducción es delicada y precisa para dar pie a la letra y el final es tremendo, es cosa de fijarse en qué está haciendo cada instrumento y como se conjugan perfectamente para darse cuenta que hacer música así no la hace cualquiera.
Cada vez que la pongo no sólo la repito, sino que me alegro de que haya sido la canción con la me di cuenta de que mis prejuicios eran una soberana tontera, pero sobre todo, de que en cualquier minuto va a aparecer otro tema de alguno de los tantos grupos a los que no les presto atención y que tal vez me sorprenda y maraville una vez más.

bonustrack El mito dice que luego de la primera y única gira de The Cure a Sudamérica, especialmente después de los conciertos que dieron en Argentina, juraron nunca más volver. ¿Por qué? Porque en 1987, los días 17 y 18 de marzo se realizaron dos recitales en el estadio de Ferrocarril Oeste, Buenos Aires. La organización quiso pasarse de lista y vendieron muchos más tickets que la real capacidad del recinto. Además, mucha gente llegó sin entrada. Cabían 60 mil personas, pero hubo cerca de 110 mil. El disturbio que se armó fue de proporciones. Destrozos, heridos, perros policiales asesinados, el panorama era casi dantesco. Al día siguiente, a pesar de los intentos por redoblar la seguridad, las cosas no anduvieron mejor: policías con sus cuerpos en llamas y una despiadada lluvia de monedas, asientos, botellas, vasos y piedras. El primero en ser golpeado fue Porl Thompson y luego Robert Smith a quien le llegó una botella de Coca-Cola en plena cara. El mismo Smith luego comparó lo que veía con un campo de batalla en Beirut y dijo que había sido por lejos la experiencia más aterradora que les había tocado.
Lo que pasó en Argentina, al igual que el título de esta canción, no tiene nombre, pero me pregunto: ¿tenemos que pagar justos por pecadores?

UNTITLED
Hopelessly adrift in the eyes of the ghost again
Down on my knees and my hands in the air again
Pushing my face in the memory of you again
But I never know if it’s real
Never know how I wanted to feel
Never quite said what I wanted to say to you
Never quite managed the words to explain to you
Never quite knew how to make them believable
And now the time has gone
Another time undone

Never quite said what I wanted to say to you
Never quite managed the words to explain to you
Never quite knew how to make them believable
And now the time has gone
Another time undone

Hopelessly fighting the devil futility
Feeling the monster climb deeper inside of me
Feeling him gnawing my heart away hungrily
I’ll never lose this pain
Never dream of you again.

2 comentarios en “Track 8 Untitled”

  1. DonLocoPip dice:

    Que comentario más acertado. No porque The Cure estuviera dentro de los grupos que te parecía aborrecible, si no por el prejuicio que muchas veces encierra el no escuchar atentamente algo que se presenta de improvisto ante tus orejas y sin más pretensión que ser escuchado… varias veces me ha pasado lo que describes y muchas veces, termino al igual que tú rindiéndome ante algunos y desechando otros… pero ya aprendí, y siempre doy oportunidades.
    A todo esto The Cure, es una banda de las bandas de culto dentro de mi espectro musical, Desintegration, él o uno de los mejores discos junto a The Cure Live (notable Killing an Arab) y untitled una canción de aquellas.

  2. Maxwell dice:

    Me reconozco un prejuicioso y confieso que The Smiths me pegó un tapabocas. The Cure me gusta pero le perdí la pista hace un par de discos atrás.

    igual siempre es buen consejo dejar de lado los prejuicios, lo tendré presente.me gusta esta sección

Deja un comentario