Madonna en Estadio Nacional de Chile

Madonna Sticky & Sweet Tour

Madonna Louise Ciccone se presentó por primera vez en Santiago de Chile con cincuenta años, tres meses y veinticuatro días bajo el brazo y la indiscutible corona de Reina del Pop sobre la cabeza. Como la de todo buen monarca, su visita movilizó un impresionante operativo comunicacional y congregó a 148.000 personas que, literalmente, llevaban toda una vida esperándola.

Hasta Madonna, ningún artista angloparlante había logrado llenar dos Estadios Nacionales en una misma gira. Ni U2, ni los Rolling Stones, ni Michael Jackson, ni Guns N’ Roses. Nadie. Y es que su relevancia histórica es tan indiscutible que el país entero giró en torno a ella durante toda una semana, algo que resulta lógico considerando que Madonna es la figura femenina más importante en la historia de la música popular.

Tras publicar once álbumes de estudio y vender más de 200 millones de discos a lo largo de su carrera, el pasado 23 de agosto Madonna se embarcó en su octavo tour mundial bautizado como Sticky & Sweet Tour, una gira de 58 fechas donde promociona el reciente Hard Candy (2008). Un show itinerante que incluye la participación de 15 bailarines, el prestigioso coreógrafo Jamie King -ex Michael Jackson, Prince y Christina Aguilera-, cuatro invitados virtuales y un escenario gigantesco.

El concierto que se vió en Santiago de Chile está dividido en cuatro grandes capítulos: Pimp, Old School, Gypsy y Rave. El show parte con un video titulado Sweet Machine y la gente se vuelve loca cuando Madonna (sentada sobre un trono con forma de M y cantando Candy Shop) sube por primera vez al escenario. La ambientación de Pimp, que en castellano quiere decir algo así como “enchulado”, incluye la colaboración virtual de Kanye West, la presencia de una limosina blanca y la interpretación del clásico Vogue en clave tick-tack.
Para Old School, donde Madonna aparece saltando a la cuerda y cantando Into The Groove, la presencia de los bailarines se intensifica y el show rompe algunos moldes cuando llega el momento de la versión rockera (más bien guitarreada) de Borderline.
En el segmento gitano destacan La Isla Bonita, Lela Pala Tute y Doli Doli (interpretada por el Trio Kolpakov), una canción matrimonial gitana que da vida a otro de los “momentos especiales” de la noche.
Finalmente, en la sección Rave, es el turno de una deslavada versión de Like a Prayer con una base electrónica que está lejos de ser vanguardista.

Casi dos horas de música resumidas en veinticinco canciones que dan cuenta de una mujer de cincuenta años que se mueve como una de veinte y que tras su paso deja varias certezas y siembra algunas dudas. Porque si bien el show es casi perfecto en términos de planificación y ejecución, deja bastante que desear cuando llega la hora en que Madonna se pone a cantar. Y es que, para ser sinceros, hay que reconocer que la mayor parte del gasto la hacen sus coristas y que cuando la reina del pop toma el micrófono lo que suena no está a la altura de la escenografía y la luminaria. Aunque sus piernas y sus caderas parezcan las de una jovenzuela, sus manos y su voz evidencian que el paso del tiempo no es del todo combatible y que, a pesar de que su show fue espectacular, quizás cincuenta años, tres meses y veinticuatro días es un poco tarde. Incluso para Madonna.

bonustrack Una de las particularidades de esta gira es que antes de cantar Hung Up, Madonna selecciona a alguien del público para que elija una canción que ella canta con la ayuda de la gente. El primer día la canción elegida fue Holiday y el segundo Sorry. Dos elecciones bastante diferentes, ya que si en la primera jornada el estadio se vino abajo cantando, el segundo día se encargó de demostrar que los clásicos de Madonna superan por bastante a sus hits modernos. De hecho, cuando Madonna dirigía su micrófono al público para que cantaran las estrofas de Sorry recibió sólo tibios murmullos. Tanto así que cuando el lado izquierdo de la cancha vip no supo qué cantar, a Madonna se le salió del alma un “You suck”. Lejos lo más rockero que se vio en toda la noche.

Set List

01 Sweet Machine
02 Candy Shop
03 Beat Goes On
04 Human Nature
05 Vogue
06 Die Another Day
07 Into The Groove
08 Heartbeat
09 Borderline
10 She’s Not Me
11 Music
12 Rain (Here Comes The Rain Again)
13 Devil Wouldn’t Recognize You
14 Spanish Lesson
15 Miles Away
16 La Isla Bonita (Lela Pala Tute)
17 Doli Doli
18 You Must Love Me
19 Get Stupid
20 4 Minutes
21 Like A Prayer
22 Ray Of Light
23 Holiday / Sorry
24 Hung Up
25 Give It 2 Me

Madonna voz, guitarra
Alexander Kolpakov voz, guitarra
Vadim Kolpakov voz, guitarra
Monte Pittman voz, guitarra, cencerro
Kevin Antunes teclados, bases
Ric’key Pageot teclados, piano, acordeón
Kiley Dean coros
Arkady Gips coros, violín
Nicki Richards coros
Brain Frasier-Moore batería

3 comentarios en “Madonna en Estadio Nacional de Chile”

  1. Cristobal dice:

    yo resumiría el concierto de Madonna como… “muy entretenido”

  2. LaBé dice:

    Creo que madonna se merece algo más que el calificativo de “entretenido”. Para quienes la seguimos desde nuestra época escolar fue un verdadero deleite ver su espectáculo en este último pedazo de tierra llamado país. Siempre supe que el día que viniera pagaría una alta suma de dinero. Y lo valió. Mil veces.
    Primero, ella: versátil, lúdica, sorprendente. Segundo, formar parte de la fanaticada descontrolada… simplemente liberador.

    Que vuelva.

  3. payday cash dice:

    pues si mickey nunca logro llenar un estadio o (dos) nacional entonces no era tan grande, como parece serlo madonna.

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