Bersuit Vergarabat en Teatro Caupolicán

Muchos creen que para que la música traspase fronteras debe evitar modismos y temáticas demasiado locales, por eso está plagado de artistas que construyen su “carrera internacional” cantando lugares comunes y camuflando el acento. Entonces, ¿cómo se explica que una banda que le canta de forma tan directa al pueblo argentino logre tanta adhesión en muchos otros rincones de Sudamérica? La Bersuit Vergarabat llegó hasta el Teatro Caupolicán para presentar ? (2007) y demostrar por qué es uno de los grupos más populares de la región.
La presentación de la Bersuit comenzó con casi media hora de retraso, un lapso de tiempo en el que muchos se entretuvieron colgando banderas, ensayando el cancionero o lubricando las gargantas en el bar. Por eso cuando se apagaron las luces del teatro las barandas del segundo piso flameaban, el público cantaba en coro y más de algún fanático se salió de protocolo para descolgarse olímpicamente desde la galería hasta la tribuna y, en algunos casos, desde ahí hasta la cancha (con aterrizajes para todos los gustos, la mayoría nada de olímpicos).
Arriba del escenario diez piyamas y abajo miles de voces que celebran todo lo que el Pelado Cordera canta, dice o gesticula. La música arrancó con ¿Qué Pasó? y Laten Bolas, dos himnos bersuiteros que subieron un par de grados la temperatura del teatro y fueron un dolor de cabeza para los sonidistas, quienes tardaron más de la cuenta en aclarar las voces. Claro que a nadie le importó. La ecuación entre la Bersuit y el público es mucho más sencilla y espontánea que la de otros grupos: aquí todo suma, todos transpiran y todos cantan De Ahí Soy Yo aunque varios no hayan estado ni cerca de cruzar la cordillera. ¿Por qué? ¿Y por qué con tanta fuerza?
Más allá de la música, que es animada y fiestera, el principal argumento de Bersuit Vergarabat es el espejo. Uno los ve y sabe que no están ahí por pintosos ni por marketeados. Que su negocio no es envenenarnos el alma con falsos resentimientos y que tampoco le vendieron la suya al diablo para aparecer entre los diez más pedidos de MTV. No conocemos a sus novias, pero seguro que no son supermodelos. Tienen más panza que abdominales y no le cantan a la guitarra de lolo, primaveras ceros ni mariposas tecnicolores si no que al tipo común y corriente, el que comprende que la izquierda es tan mala como la derecha y que lo único que quiere es que el sistema deje de sacarle monedas del bolsillo.
En términos de repertorio, lo único que se le puede reprochar a la Bersuit es que no haya cerrado con Hociquito de Ratón y aunque hubo más de algún costalazo con el sonido y a nivel de ejecución no se vio nada especial, fue un espectáculo notable. Básicamente, por la especial comunión y la enorme complicidad que se da entre la banda y su público. Y es que, a fin de cuentas, las canciones sobre autoridades manilargas y gobernantes incompetentes son algo que en toda Sudamérica se siente como problema local.
bonustrack Lo único que me tenía preocupado antes del concierto era que uno de los dos amigos con que fui le tiene fobia a las multitudes. Pero la Bersuit pudo más. Durante las primeras dos canciones lo miré de reojo y cuando en la tercera me dijo “vamos a dar la vida adelante” me di cuenta de que los que creen en la música como un agente medicinal o terapéutico realmente saben de lo que hablan. Para el recuerdo quedará la imagen de tres sujetos batiendo sus poleras al viento y la de un teléfono celular que murió en acción.
August 20th, 2008 at 2:39 pm
mmm… luego de leer la crítica en mi se ha forjado una sana envidia por haberme perdido tan magno evento, me hubiera gustado quedar sin polera, pero el fin de semana con la familia en la playita… es más fuerte.
August 20th, 2008 at 5:51 pm
Sr. Bonustrack:
Debo decirle que el comentario también provoca en mí,
sana envidia. Pensé en ir pero lo encontré caro. Los hechos demuestran que me equivoqué. Me arrepiento. La energía se transmite del escenario al público,
y del público, a las acertadas letras de esta columna.
Felicitaciones. Sobre la línea “y no le cantan a la guitarra de lolo, primaveras ceros ni mariposas tecnicolores si no que al tipo común y corriente…”
¿Hay algún mensaje entre líneas que los lectores debamos interpretar?
Saludos cordiales.
August 20th, 2008 at 7:07 pm
sr yodigo,
la intención de aquella línea es postular que aunque la estética es fundamental en la música, el contenido puede ser tanto o más importante para que las personas logren sentir que un artista los representa.
August 21st, 2008 at 11:12 am
Sr. Bonustrack
Concuerdo con usted.
Un buen contenido es el mejor argumento para hacer grande una banda, pero por su parte, la estética también funciona. Y mucho. Pero creo que cuando están bien combinados es lo mejor. ¿No le parece?
Sobre la línea, por un momento imaginé que había una alusión despectiva hacia otros artistas trasandinos.
Saludos cordiales.