Los Tres

Ayer vi la portada de una revista que anunciaba “Los 50 Mejores Discos Chilenos” y lo primero que se me vino a la mente fue la carátula que encabeza este texto. A pesar de que nunca fui amigo de los listados y los rankings, me pareció buen ejercicio detenerme en el que, para mí, fue el disco que marcó el nacimiento de un estilo que hoy reconocemos como sonido exclusivo de nuestro país: Los Tres de Los Tres.

Con la revista embolsada bajo el brazo, caminé al trabajo construyendo mi propio listado y, en una rápida categorización, me di cuenta que el debut homónimo de Los Tres efectivamente estaba en mi recuento personal pero no era mi disco chileno favorito. Entonces ¿por qué fue el primer disco en que pensé?

Recuerdo que compré este cassette con la esperanza de encontrar un grupo que pudiese ocupar el vacío que dejaba el adiós rockero de Los Prisioneros. Nacían los noventa y con la aparición del disco Corazones me quedaba claro que el trabajo de González sin Narea no me iba a convencer y que con el cambio de folio iba tener que venir un relevo musical.
La primera oportunidad fue para Doble Opuesto de La Ley, un muy buen disco que sirvió para musicalizar algunas tardes escolares pero no dio para abanderarse. Hasta que un día, en la liebre, escuché La Primera Vez.

Con la aparición de Los Tres cambiaron muchas cosas. Acostumbrados a saber que Los Jaivas son la banda definitiva en términos de instrumentación, experimentación y arte cósmico, que Víctor Jara y Violeta son insuperables con los versos para guitarra de palo, que Quilapayún, Sol y Lluvia, Santiago del Nuevo Extremo y los Inti son el megáfono del pueblo, que Los Prisioneros fueron el primer puñetazo del legado obrero tipo Clash, que La Ley sería la nueva banda masiva por excelencia y que muchos de los que pegaron un hit en los ochenta no volverían más, Los Tres aparecían trazando un camino inexplorado que apuntaba al público universitario no militante y que proponía una fusión de rock latino, jazz y blues que dejaba espacio para acordeones y banjos, dando colores y matices que marcaban diferencias claras con el sonido que venía desde Estados Unidos y Europa, anticipando el boom de un arte musical que hoy asociamos a la cultura guachaca pero que, en esos tiempos, no tenía ninguna conexión con el pop-rock nacional.

Somos Tontos No Pesados, Sudapara, Flores Secas, Pájaros de Fuego, La Primera Vez, Un Amor Violento, Amores Incompletos y He Barrido El Sol son mucho más que buenas canciones, son himnos urbanos que tienen tanto de bolero como de rockabilly, y cada uno de ellos disputa el título de mejor canción de un disco que, perfectamente, podría haberse llamado La Voz de los Noventa. Un trabajo que basó su propuesta en un letrista atrevido y una columna vertebral de lujo, con tres instrumentistas que superaban con creces las destrezas musicales de todos sus antecesores.

Después de Los Tres vinieron muchos grupos como Los Tres. Si antes tuvimos una movida local inspirada en el rock-latino que venía desde Argentina, en un par de años la escena pasó a nutrirse desde adentro y vinieron una segunda y una tercera generación de bandas que sonaban como Los Tres y no como Soda Stereo (por poner un ejemplo) dando vida a un sonido que hoy podemos identificar como “rock nacional”.
Desde la aparición del disco debut de Los Tres, mucha agua ha corrido bajo el puente musical chileno. Ya nadie se sorprende al ver que un grupo de rock tiene contrabajista en lugar de bajista, no es novedad escuchar una cueca en un concierto y pareciera que el tío Roberto y el tío Lalo siempre hubieran sido figuras reconocidas por la mayoría. Pero en 1991, cuando el país buscaba desesperadamente el anhelado despegue cultural, aparecieron cuatro tipos decididos a convertirse en la banda de rock más importante del país. Gracias a ellos, muchas cosas cambiaron, lo nacional pasó de ser chulo a ser ondero y la música chilena recuperó soberanía en un territorio donde eran otras las banderas que flameaban.

bonustrack Una de las primeras cosas que diferenció a Los Tres de las otras bandas que postulaban al cetro de “la nueva gran banda chilena” fue la poca producción de sus conciertos y videos promocionales. Acostumbrados a la grandilocuencia audiovisual de la época, los clips de Pájaros de Fuego, He Barrido el Sol y Un Amor Violento y la estética general de la banda marcaba diferencias que quedaban de manifiesto en la carátula del disco: una obra titulada “Actrices” (1960) perteneciente al artista soviético Vladimir Gvdishvilli.

Ficha Técnica

Los Tres
Los Tres
1991
Alerce
Estudios Filmocentro

01 Somos Tontos No Pesados 04:23
02 El Haz Sensor 02:32
03 Sudapara 02:58
04 Flores Secas 05:31
05 Pájaros de Fuego 04:35
06 La Primera Vez 03:46
07 En Jamaica 03:20
08 Un Amor Violento 04:36
09 Amores Incompletos 05:50
10 He Barrido El Sol 03:45

Álvaro Henríquez voz, guitarra, órgano
Ángel Parra guitarra, banjo, voz
Roberto Lindl contrabajo, bajo, voz
Francisco Molina batería
Cuti Aste acordeón



Un Amor Violento



He Barrido El Sol

2 comentarios en “Los Tres”

  1. La bé dice:

    Bueno, muy muy bueno el artículo.
    Me encantó, logró captar y retener mi frágil atención.
    Me lo devoré hasta el final.

  2. Matias dice:

    Oye, pero que bien escribe este muchacho. Una excelente cronica. Por ese disco me volvi loco y seguia a Los 3 donde tocaran, en esa epoca, para tocatas hasta con 20 personas. Buenos recierdos y QUE DISCAZO!

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