Larry Coryell Trio en Teatro Oriente

Pocos. Muy pocos fueron los que llegaron hasta el Teatro Oriente para ver a uno de los guitarristas más versátiles que ha dado nunca el jazz. Larry Coryell se presentó por primera vez en Santiago de Chile, acompañado de Mark Egan en bajo y Paul Wertico en batería, para deleitar a los oídos presentes con su creativa combinación de post bop, jazz contemporáneo y blues.

Lo primero que impresiona de Larry Coryell es su currículum. Tocó con Miles Davis, Chick Corea, Billy Cobham, Jaco Pastorius, Pat Metheny y Kazuhito Yamashita. Formó “The Guitar Trio”, una combinación de flamenco con jazz junto a Paco de Lucía y John McLaughlin. Colaboró con Eric Clapton, Jimi Hendrix, Keith Jarret y Al Di Meola. Es considerado el padre del jazz-rock y se desenvuelve con maestría en prácticamente cualquier género o ritmo. Pero, por más impresionante que resulte su hoja de vida, cuando Larry Coryell sube al escenario su currículum pasa a segundo plano y la música te absorve de un modo tan poderoso que da lo mismo qué haya hecho antes del día que tocó para ti.

Larry Coryell Trio es una agrupación basada en torno a la pericia de su líder y propone un repertorio para guitarra que también deja espacio a composiciones para bajo (Trycicles) y batería (Spaces Revisited). Mark Egan y Paul Wertico son músicos sobresalientes y resultaría injusto considerarlos comparsa. Coincidentemente, ambos destacaron como miembros del Pat Metheny Group adquiriendo un bagaje como músicos que les permite ensamblar a la perfección la variedad de estilos y sabores que propone el repertorio de Coryell. Aunque Egan es un bajista de excepción y Westico tiene momentos de absoluta brillantez, Coryell es el plato fuerte de la noche y, cada cierto tiempo, hace cosas que justifican por qué la banda lleva su nombre.

En términos generales, todo lo que Coryell tocó fue extraordinario, pero vale la pena detenerse en su interpretación de “Love Is Here To Stay” de George Gershwin. Una pieza musical sublime, una de esas melodías que pone los pelos de punta, que hacen sonreír al alma, eso que todos sueñan sentir cuando llegan a un concierto y que fue la única canción que Larry Coryell tocó en solitario.

El resto del set incluyó temas de Thelonius Monk, Bill Evans, Wes Montgomery, Larry Coryell y Mark Evans. También hubo espacio para dos blues: “Give Me One Reason” de Tracy Chapman (en la versión de Eric Clapton) y “How Long Before I Change My Clothes”, una canción tradicional popularizada por Alvin Youngblood Hart.

Un concierto conmovedor, de aquellos actos donde la música parece tener todas las respuestas. Todas, menos una: ¿Cómo es posible que la sala no haya estado llena?
No encuentro ninguna justificación coherente.

bonustrack Larry Coryell tiene 65 años, toca la guitarra con una maestría incontrarrestable y tiene una bella esposa llamada Tracy. Pero nadie es perfecto. En su persistente afán de incluir a Tracy en el trabajo del trío, Larry comete el error de confundir las cosas y, en ciertos momentos convierte el concierto de Larry Coryell Trio en un karaoke familiar que no mantiene el nivel del resto del show. No es que cante mal. Sin embargo, su aparición parece responder a motivaciones personales más que grupales y, a mi juicio, aquello coincidió con los momentos menos emocionantes del show.

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