The Killers, Travis y Starsailor en Arena Santiago

Cerca de 15.000 personas decidieron ir a pasar un lindo domingo de sol bajo la cúpula de Arena Santiago para presenciar la primera edición del Fenix Festival, encuentro musical que presentaba a los ingleses Starsailor, los escoceses Travis y los estadounidenses The Killers como platos fuertes además de algunos actos nacionales entre los que se contaban Saiko y Sergio Lagos.

Debo ser sincero. El día estaba demasiado espectacular como para llegar a las 13:00. Eché un vistazo al programa del festival, otro por la ventana de mi departamento y no hubo lugar a dudas. Me perdí a todas las bandas locales y no me arrepiento, a muchos de ellos los he visto antes y ninguno tiene los argumentos suficientes como para competirle a un día de cielo nítido y cordillera despejada.

Llegué hasta Arena Santiago faltando poco para las 18:00. Unos 15 minutos antes de que comenzara Starsailor. La banda inglesa integrada por James Walsh (voz, guitarra), James Stelfox (bajo), Benjamin Byrne (batería) y Barry Westhead (teclados) ofreció un show correcto que no alcanzó a prender al público pero reflejó bastante bien lo que son sus tres discos. La mejor palabra para definir la presentación de Starsailor es Tibia. La gente los recibió bien y la banda respondió con profesionalismo pero no se vió nada de lo que hablablaban los medios británicos que definían a Starsailor como “la próxima gran banda inglesa”. Apelando a todos los clichés posibles no lograron ganarse totalmente a una audiencia que los esperaba expectante pero sin fanatismo. Ni siquiera las frases de plástico del tipo “siempre soñamos con tocar aquí” y “son el mejor público que hemos tenido” o los covers de “Suspicious Minds” de Elvis y “Tomorrow Never Knows” de The Beatles lograron levantar un show que fue correcto pero sólo correcto. Lo mejor: Good Souls y Counterfeit Life. Lo peor: El fallido intento de hacer cantar al público en Keep Us Together y la guitarra de Walsh que sólo vino a pasear.

Poco antes de las 20:00 volvieron a apagarse las luces y comenzó a sonar la legendaria fanfarria de Rocky Balboa. Fran Healy subía al escenario encabezando la formación de Travis y la gente que por primera vez en el día aclamaba un acto. Confieso que antes del concierto tenía dudas en torno a cómo sonaría la voz de Healy y, equivocadamente, pensé que la cara más reconocible de Travis podría terminar saboteando el acto de su banda. Nada de eso ocurrió. De hecho, pasó todo lo contrario. La voz de Healy estaba ahí, exigida pero presente, amenazando con no llegar pero llegando con fuerza a los tonos altos. El resto del grupo sólido y con polenta. Andy Dunlop dando la vida con la guitarra, Dougie Payne ingeniándoselas para coquetear con cada mina de primera fila mientras tocaba el bajo con un estilo (y una pinta) que bordea lo más británico que se haya visto por estos lares, Neil Primrose sobrio y certero detrás de la batería y Klaus, el sueco que tocaba teclados y pandero, recibiendo su minuto de gloria con gran parte del teatro coreando su nombre a pedido de Healy.
Travis superó ampliamente mis expectativas previas y me dejó la gran lección de no prejuzgar antes de ver. Para mi fue lo mejor de la noche y no iba a verlos a ellos. Disfruté cada uno de sus singles de una palabra (Turn, Side, Sing) como nunca había logrado hacerlo a través de la radio y me dejaron pensando en lo mucho que pueden llegar a engañar las apariencias.

Y hablando de apariencias.

The Killers fue la única banda que cambió la escenografía. Eran el plato fuerte de la noche y lo sabían. La banda liderada por Brandon Flowers no se va con chicas, cuando lanzaban Hot Fuss lo hacían declarando que sería el mejor disco de los últimos 20 años y poco antes de que apareciera Sam’s Town lo anunciaban como su propio Joshua Tree. Uno puede o no estar de acuerdo con tales declaraciones pero siempre resulta motivante ver en vivo a un grupo que cree que la rompe. Es lo mismo que pasa con Oasis y si eres fan la compras entera.
Se apaga la luz, empieza un video mientras el humo se cuela por cada rincón de un escenario ambientado como bar del oeste (al estilo Las Vegas, claro). Los singles de Sam’s Town que se vienen y la gente de cancha que salta y corea. El sonido que se cae un poco, el parlante de la izquierda que baja y sube de volúmen entre una canción y otra. Flowers que aletea y empuña su mano en un estilo que me recuerda demasiado a Freddie Mercury (también el bigote y la tomada de micrófono), David Keuning que asume una parada secundaria y técnica tocando casi sin moverse mientras su pelo crespo y largo flota con el viento (¿no es Queen verdad?) Ronnie Vannucci que le pega con todo a la batería y Mark Stoermer que pasa casi desapercibido hasta la intro de Jenny Was a Friend Of Mine.
El público parte muy arriba, tratando de saltar y cantar todas las canciones aunque un par de detalles (como la levemente lenta versión de Somebody Told Me, la nebulosa de sonido y el cansancio acumulado) van frenando un ambiente que insinuaba prender a full pero terminó siendo como el de cualquier concierto.
Y no es que The Killers haya estado mal, fue un gran show y el repertorio estuvo bien pero pasa lo mismo que con los Gallagher. Si cada vez que hablas dices que tu grupo es lo más increible del mundo estás obligado a dar mucho más que un recital promedio.

Termino este artículo con dos preguntas relacionadas con la contingencia: ¿Alguien ha visto alguna vez a Björk fanfarroneando? ¿Todavía no sabes si ir a Björk el próximo sábado?

bonustrack Fenix Festival demostró que si el lineup es interesante, el lugar correcto y la organización funciona bien (puntualidad, seguridad, servicios, difusión) el público responde. Cada quién con su pulsera y con libertad de acción para salir y entrar de la cúpula hacen que un evento de sólo un día te alcance a dejar la impresión de un Festival con todas las de la ley. Bien por Fenix. Ojalá se repita.



Travis - Love Will Come Through



Travis - Why Does It Always Rain On Me?

3 comentarios en “The Killers, Travis y Starsailor en Arena Santiago”

  1. dubó dice:

    una pequeña y quizas innecesaria correccion… lo del “mejor disco de los ultimos 20 años” lo dijo el vocal refiriendose a sam’s town, no a hot fuss

  2. Rodrigo Hurtado dice:

    lo dirá siempre?

  3. Sergio dice:

    valga la aclaración anterior….pero igual de absurdo lo dicho

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