Holden en Centro Arte Alameda

Siempre que Holden tocó se llenó el teatro y el ciclo de 4 fechas en Centro Arte Alameda no fue la excepción. 300 butacas por noche presenciaron el impecable tour de Chevrotine, el aclamado disco de 2006 que vino a ser oficialmente presentado en su país de grabación. La banda respondió a sus fieles con la interpretación completa del disco en un show de impecable sonido.

La anterior vez que vi a Holden montaron una presentación que estuvo muy por debajo de sus capacidades. Era el comienzo de su tour por Chile y estaba seguro de que los shows del Alameda mostrarían una mejor cara de la banda. Y así fue. Vi a Holden el jueves 7 y el sábado 9 de junio y las dos veces me parecieron sobresalientes.

El encargado de abrir el espectáculo fue JP, el músico que acompaña a la banda en percusión durante su gira sudamericana. JP presentó un acto solista de voz y guitarra y tocó 4 canciones de similar construcción. La clásica balada francesa tocada en guitarra eléctrica con arpegio, cejillo y más de alguna nota interesante. Me quedé con la sensación de que su mejor canción fue la primera y probablemente sea porque no entiendo francés. No entender lo que dice es mucho más complicado para JP que para Holden ya que él, como buen trovador, utiliza su guitarra como acompañante de las palabras y no como protagonista principal y cuesta seguir atento a varias canciones consecutivas. Los que hablan francés probablemente lo disfrutaron bastante porque su música sonaba bien. Con subtítulos seguro mejoraba todo.

Holden estuvo casi idéntico los dos días que fui a verlos. Casi se me confunden algunos momentos. Sé que los dos días sonaron impecable y que Armelle dijo que tocar en Chile era la raja. Sé que siempre comenzó con las mismas canciones y que las dos veces subió Álvaro Gómez (de Perrosky) a tocar batería en La Machine y Sur Le Pave, claro que el día sábado subió además una pareja de espontáneos bailarines provenientes de la primera fila.
Armelle Pioline es una líder carismática y en el Centro Alameda mostró lo mejor de su repertorio, Muy simpática, rápida para interactuar con el público, con voz firme para cantar, precisa con la guitarra, coqueta y extremadamente sexy. Dominique Duprée manejando la intensidad de la música con su guitarra, el instrumento más temperamental de Holden es el líder de la banda cuando deciden levantar el ritmo (sólo un par de veces en el acto). Ludovic Lulo Leleu, Cristóbal Carvajal y JP se vieron mucho más sueltos y cómodos que cuando tocaron en el Catedral. Bien el bajo, sincronizados, les salía todo. La música de Chevrotine fluyó con naturalidad y chispa. Puntos altos fueron Madrid, C’est Plus Pareil, Ce Que Je Suis, La Saison Des Touristes (la mejor a mi parecer), Une Fraction De Seconde y What Goes On, el excelente cover de Velvet Underground.

Holden vino y tocó para quien quisiera verlos. Es probable que vuelvan pronto y que para la próxima vez sus fans sean muchos más.

bonustrack El traje azul que lució Armelle en el Centro Arte Alameda es una especie de marca registrada de Holden. Se trata de un traje de baños clásico, un diseño correspondente a los años 50 que termina en minifalda y descubre las largas y seductoras piernas de la vocalista. Full estilo.

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