Los Alamos + Guiso + The Ganjas en Club Miel

El sello independiente Algo Records celebró su quinto aniversario con un concierto de tres actos protagonizado por The Ganjas, Guiso y Los Alamos. La banda liderada por Samuel Maquieira viene presentando su reciente Daybreak, el disco número 25 del catálogo de Algo, Guiso tiene programado lanzar su nuevo álbum a mediados de año y Los Alamos viajaron desde Argentina para promocionar el EP Emboscada y adelantar algo del material que incluirán en su siguiente placa.

La cantidad de gente que llegó hasta Club Miel fue una fuerte señal de apoyo al trabajo que Algo Records viene desarrollando desde hace un lustro. El gancho era poderoso ya que se presentaba la banda que publicó el último disco del sello, la que publicará el siguiente y un plato fuerte que venía por segunda vez a Chile, casi un año después de su anterior visita. Además había 3 dejotas y amenaza de fiesta. Aún así, el número de personas que llegó al ex Teatro Italia superó por bastante la cantidad de público promedio de las tocatas protagonizadas por las bandas de Algo. La gente estaba ahí para ver música en vivo y también para celebrar junto a los artífices de una escena que cada día suma más adherentes y que además de promocionar el rock independiente de nuestro país, ha logrado generar lazos poderosos con bandas internacionales que ven con buenos ojos el trabajo que se está realizando aquí.

El escenario principal del Club Miel estaba reservado para los 3 DJ’s (Pi, Fat Pablo y Original Hamster) que debían animar la fiesta. Las bandas iban a tocar en el escenario chico, la versión criolla de The Cavern Club, de ásperas paredes, techo bajo, precaria iluminación y asfixiante temperatura.

El primer turno fue para The Ganjas, las guitarras más distorsionadas de la noche. Sólida presentación que tardó poco en sumergir al público en el denso ambiente que propone la banda. Una leve desigualdad en la ecualización de las voces fue la única pepa de un porro de hora y media. El momento más prendido estuvo a cargo de Frío Ni Calor y lo más bizarro resultó ser el apagón de luz que posibilitó una mini improvisación del baterista Aldo Benincasa, que lamentablemente me perdí por estar en la barra recibiendo una piscola que de milagro no se derramó con el blackout. Bien los Ganjas, notable el corte de luz y contenta la afición que ya comenzaba a prepararse para Guiso.

El grupo motor de Algo Records está compuesto por los hermanos Alejandro y Álvaro Gómez en guitarra y batería, Bernardita Martínez en bajo y Álvaro Guerra en guitarra. Saltaron a la escena el año 2001 y son la banda más emblemática del rock independiente por lo que no extrañó la ovación que se llevaron luego de acomodarse tras los micrófonos. Rápidamente cambiaron el estado de ánimo del respetable con una seguidilla de temas de pulso mucho más acelerado que sus antecesores. Los que veían a The Ganjas con los ojos cerrados y la boca abierta ahora saltaban como monos en el poco espacio que había cerca del escenario. Hace tiempo que no los veía tocar y cuando terminaron su presentación me quedé con la sensasión de haberlos visto el día anterior. Ahí estaba Guiso con Delay y todas aquellas canciones que pavimentaron el camino de muchos otros grupos y que fueron, sin lugar a dudas, las más adecuadas para animar la fiesta que homenajeaba al sello que ellos mismos crearon.

Los Alamos salieron a tocar bien entrada la noche y con el público prendido a full. El sexteto argentino subió a toda la gente arriba del caballo e inició su contagioso galope folk-rock latinoamerigringo. La agrupación formada por Pedro López (voz y guitarra), Andrés Barlesi (bajo), Ezequiel Safatle (guitarra), Gabriel Sanabria (trompeta y acordeón), Joaquín Ferrer (batería) y el norteamericano Jonah Schwarz (armónica y mandolina) se paseó por el material de su disco debut No se Menciona la Soga en Casa del Ahorcado y el EP Emboscada montando un show de poleras al viento y frenesí total que fue lamentablemente saboteado por el chicharreo casi permanete que disparaba el parlante derecho con cada nota que salía del bajo. Cuando la banda bajaba decibeles el ambiente seguía prendido y el parlante daba tregua. Cuando la banda subía voltaje la gente quería trepar al escenario a zapatear y hacer palmas mientras el atril del parlante tambaleaba pero se negaba a cesar el metralleo. Notable acto en términos de ejecución y ambiente, al debe en sonido, correcto como cierre de jornada.

bonustrack 3 bandas en vivo, 3 DJ’s, bastante público y el lugar perfecto. La celebración aniversario de Algo pintaba para evento en grande y estuvo a la altura. Los infaltables stickers Volcom del bar, la venta de discos y poleras a precios populares, cámaras filmando y un mesón de Rolling Stone donde repartían el número de enero (ese de los fabulosos Beatles en portada) ayudaron a darle un aire de ocasión especial a la noche. Torta no hubo.

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