Toquinho + Zimbo Trio en Teatro Municipal

Toquinho parece haber encontrado en el Teatro Municipal de Santiago el lugar adecuado para sus realizar sus presentaciones en Chile. No es la primera vez que el compositor brasileño ha seleccionado el precioso escenario de calle Agustinas para tocar y, debido al nivel de respuesta del público y la calidad de sonido que presentó, resulta evidente que la elección siempre ha sido correcta.
En esta ocasión, la visita de Toquinho se vio engalanada por la presencia adicional de Zimbo Trio, uno de los principales referentes de jazz tradicional brasileño. La agrupación compuesta por el pianista Amilton Godói, el bajista Luis Chaves y el baterista Rubens Barsotti (Rubinho) ha participado en más de 40 discos a lo largo de toda su carrera y ha logrado mantener su formación original desde 1964 hasta la fecha. Zimbo Trio es internacionalmente considerado como uno de los grupos que representa con mayor fidelidad la tradición y el espíritu de la música brasileña, mérito que han alcanzado utilizando una formación carente de guitarra, instrumento fundamental y casi obligatorio en la mayoría de la música proveniente de Brasil.
Zimbo Trio ofreció un repertorio basado en grandes clásicos de la Bossa Nova finalizando con el himno Aquarela Do Brasil tema que ellos mismos definieron como “nuestra segunda canción nacional”. Indudablemente lo es. La capacidad interpretativa de Zimbo Trio llenó de música cada rincón del teatro, las cálidas armonías que brotaban del piano, la suave llovizna que salpicaban los platillos y las ondulantes notas del bajo componían verdaderas postales de Sao Paulo y Copacabana. La interpretación de cada tema era tan precisa que por momentos llegué a pensar que la inclusión de la guitarra en la Bossa Nova era un despropósito. El pensamiento duró hasta que apareció Toquinho.
Toquinho es un eximio guitarrista y cada vez que toca en vivo se encarga de dejarlo claro. Maneja su guitarra con enorme destreza y logra, además, transmitir su inquebrantable amor por la música de su país en cada rasgueo que da al instrumento. Sus raíces están ahí, en el aire, y él se encarga de recordarlas entre cada canción en un portuñol más que aceptable. Toquinho se da tiempo de contar historias, hablar de sus referentes y armar verdaderas clases maestras de música brasileña en cada pausa que hacen sus músicos. El no para jamás. Su vínculo con la guitarra es tan poderoso que no puede dejar de tocarla ni siquiera mientras habla aceleradamente de su culto por la tradición musical legada por Antonio Carlos Jobim, Vinicius De Moraes, Baden Powell y João Gilberto.
La presentación de Toquinho incluyó sus temas más famosos de entre los cuales el más aplaudido resultó ser Aquarela en una versión interpretada mitad en español mitad en portugués. El resto del show se basó en clásicos inmortales de la Bossa Nova como Corcovado y Samba da Bènção. El público respondió ovacionando cada uno de los temas y arrasando con los discos que se vendían en el lobby del Teatro al final del concierto.
bonustrack Toquinho tiene un vínculo especial con la tradición literaria chilena y más de alguna vez ha hablado de su encuentro con Pablo Neruda. En esta ocasión había un invitado especial entre el público y Toquinho se encargó de saludarlo públicamente en la mitad del show. Se trataba de Antonio Skármeta, escritor al que Toquinho pidió que tradujera algunos de sus versos al castellano. También hubo aplausos para él.
November 21st, 2006 at 3:15 pm
Buena negro, que ganas de haber ido a este recital, Toquiño es ídolo.
Saludos.