Kevin Johansen en Teatro Oriente

Kevin Johansen es uno de esos artistas que justifica su éxito cuando se para sobre el escenario. El argentino, al igual que en su anterior visita hace poco más de un año, volvió a repletar 2 funciones en el Teatro Oriente y montó un espectáculo de notable ejecución y sonido demostrando que lo suyo es mucho más que un set de canciones ingeniosas.

Si tuviera que definir el show de Johansen en una palabra diría impecable. Ocho músicos sobre el escenario y un sonido tan claro que permitía individualizar cada uno de los instrumentos en forma nítida y precisa en una ecuación musical que recoge todo el sabor de la música latinoamericana con la precisión ejecutiva de Sting o de un prolijo conjunto de jazz. No exagero. Por momentos me vi sorprendido escuchando al triángulo abrirse paso por sobre el bajo, la guitarra eléctrica y la batería. ¿Saben hace cuánto tiempo no veía lucir un triángulo? Eso, para mi, fue absolutamente notable.

La calidad interpretativa es clave en el show de Johansen y los grandes responsables de eso son The Nada, una banda de apoyo que enriquece enormemente las texturas musicales y que por largos momentos se roba todo el protagonismo del show con un trabajo excepcional de vientos, cuerdas y percusión. Punto aparte para los arreglos con flauta traversa, charango y batería. The Nada cumple con todos los requisitos que una banda latina necesita para entrar en la categoría de world music y enfervorizar al público europeo.
La segunda clave en la propuesta de Johansen radica en la variedad de ritmos que abarca el show. Casi como en un cancionero latinoamericano la banda se mueve por la chacarera, malambo, bossa nova, tango, reggae, milonga, rumba, candombe, bolero, cumbia, pop y rock latino en una combinación coherente y sólida.

Kevin Johansen & The Nada
forman un acto que suena tan bien que incluso podría pecar de pretencioso si no fuera por el sentido del humor de Johansen y el alto grado de empatía que alcanza con el público (a tal punto que logra comprometer a todo el teatro a estirar su manos y bailar como griegos). Y es que, a pesar de la impecabilidad del conjunto, Kevin Johansen logra ubicarse en el centro de la atención basado en su desplante y en su notable registro vocal. El argentino es mucho más que un cantante pop o un trovador moderno. Puede cumplir con esa tarea, y en general lo hace, con bastante éxito logrando arrancar suspiros de un público mayoritariamente femenino con canciones como El Círculo, No Me Abandones, No Voy a Ser Yo, Sur o No Sur o Desde que te Perdí pero también tiene de lo otro y ofrece notables arranques de inspiración como Chill Out James, McGuevara o Che Donald’s?, Atahualpa, you Funky! o Buenos Aires Anti-Social Club.

Bien por Johansen, grata visita, es inevitable que su número de seguidores siga en alza sobretodo si continua ofreciendo presentaciones como la del Teatro Oriente.

bonustrack
Algunos temas del show fueron acompañados por proyecciones de Liniers, uno de los dibujantes más talentosos de la escuela argentina. Puedes ver algunas de sus ilustraciones aquí.

2 comentarios en “Kevin Johansen en Teatro Oriente”

  1. Lorenza dice:

    Kevin tiene una propuesta que me encanta, pero lo del jueves fue lo mismo que presentó hace un año, sólo una nueva canción, los mismos comentarios y anécdotas, esperaba más o algo distinto.

  2. macarena dice:

    kevin johansen es un artista que en lo personal….me me hace reflexonar, mirar hacia adelante y saber que sólo soy yo,que caminno frente a la multitud, eschuchar mi respiración, sentir mis latidos…es un concepto que tehace pensr más en ti mismo, que retumba, que encanta, fascina.

Deja un comentario