Pink Floyd - London ‘66-’67

En 1966 Londres era el lugar con más onda de todo el planeta. Existía una fuerte corriente cultural y nacía, además, un poderoso movimiento de contracultura. La ciudad desbordaba exposiciones de arte, performances de todo tipo, ensayos literarios, películas, recitales, revistas y moda alternativa. Ese mismo año, cuatro estudiantes comenzaban a dar vida a uno de los grupos musicales más influyentes de todos los tiempos, conocido en ese entonces como The Pink Floyd Sound.
London ‘66-’67 es un single/EP grabado en dos sesiones. El lado A corresponde a la versión completa de Interstellar Overdrive, la ultra espacial pieza musical que forma parte del disco debut de Pink Floyd titulado The Piper At The Gates of Dawn (1967). La versión que viene aquí dura 16:46 minutos y fue grabada a comienzos de enero de 1967.
En el lado B viene Nick’s Boogie, un tema que la banda nunca antes había editado y que dura casi doce minutos. Ambas canciones son instrumentales y representan fielmente a la corriente sicodélica que reinaba en esos días y que el cineasta Peter Whitehead estaba registrando en un documental acerca de la movida londinense titulado “Tonite Let’s All Make Love In London”. La novia de Syd Barret fue quien lo convenció de incluir a Pink Floyd en el soundtrack de la película. La banda grabó cuatro temas: las dos canciones que conforman esta placa, además de Arnold Layne y Candy and a Currant Bun, que fueron lanzadas como single por EMI y le valieron al grupo el contrato con la disquera.
Pink Floyd ha cambiado mucho desde esos días. Syd Barret dejó la banda después del álbum debut y sus compañeros fueron evolucionando hacia otro tipo de música que los convirtió en referentes inmortales del rock.
Y aunque Barret es el alma del grupo y su imagen es uno de los grandes íconos musicales de todos los tiempos, el éxito que alcanzaron sin él es, paradojalmente, el hecho que permitió que en 1995 fuera editada la película “Pink Floyd, London ‘66-’67″ y este CD.
A diferencia de muchos otros guitarristas, Syd Barret se inició en el mundo de la música tocando banjo. Después fue bajista. Se cambió a la guitarra porque Roger Waters tocaba bajo y a Syd, más que tocar un instrumento determinado, le interesaba experimentar con la música. Barret era el principal compositor del grupo y quien guiaba los destinos de la banda. El grupo ganaba en repercusión gracias al genio de Syd, pero, a su vez, perdía en sonido debido a que no podía interpretar en escena muchas de sus canciones. Cuando Pink Floyd tocaba Arnold Layne o See Emily Play sonaba pésimo, tan mal, que dejaron de interpretarlas dando los mismos argumentos que antes habían esgrimido los Beatles: la música que venía en el disco era prácticamente irreproducible en vivo.
En ese minuto fue cuando las composiciones como Interstellar Overdrive o Nick’s Boogie fueron haciéndose fuertes ya que eran canciones que el grupo podía tocar decentemente. Así, dieron vida a versiones que se eternizaban sobre el escenario y se constituían en la mejor banda sonora para cualquier viaje espacial. El nombre de Pink Floyd fue agigantándose en la escena sicodélica londinense y sus presentaciones en vivo fueron cautivando cada vez a más gente. El grupo comenzaba a darse cuenta que un buen show de luces y una correcta ambientación del local le quedaban de maravillas a su propuesta musical. Entendieron los conciertos como verdaderas performances en vivo, donde la música debía convivir con muchos otros elementos que en su conjunto formaban un buen espectáculo para el público.
Con los años, todas las alocadas ideas de Pink Floyd fueron validándose, una tras otra, y estos cuatro jóvenes se convirtieron en leyenda.
Pink Floyd, London ‘66-’67 está la génesis de todo, el grupo en tiempos de Syd, el genio loco, el experimentador por excelencia, el tipo que le dio el primer empujón a Pink Floyd y luego desapareció.
bonustrack Los temas que vienen en este disco también aparecen en el soundtrack original de la película “Tonite Let’s All Make Love In London” dirigida por Peter Whitehead, quien también dirigió el documental “The Pink Floyd – London ‘66-‘67” en honor a Syd Barret. Lo curioso es que la relación de Whitehead y Syd comenzó de la peor forma posible, ya que el director se fijó en Pink Floyd porque mantenía una relación amorosa con la chica de Syd.
Ficha Técnica
Pink Floyd
London ‘66-‘67
See For Miles Records
1. Interstellar Overdrive 16:46
2. Nick’s Boogie 11:50
Pink Floyd
Syd Barrett guitarra
Nick Mason batería
Roger Waters bajo
Rick Wright teclados