Medeski, Martin & Wood en Teatro Oriente

Viernes 24 de marzo. Minutos antes de las 9 pm. Antes de entrar al Teatro Oriente, miré en dirección a Pedro de Valdivia. El sol se estaba escondiendo por detrás del puente y el cielo medio negro medio azul se derretía sicodélicamente, como esos dibujos hechos con témpera que por accidente se mojan con agua. Pero no me pareció raro. Estaba entrando al recital de Medeski, Martin & Wood.

No sé bien cuándo fue la primera vez que escuché MMW. No recuerdo la fecha. Pero si sé que esa vez, la música me trajo inmediatamente a la mente un recuerdo de niño: Los carretes del hombre araña, versión dibujos animados. Comics animados con dibujo rígido, donde los fondos se repetían y los personajes no movían los labios. Recuerdo a Peter Parker arreglando su cámara bajo un foco en la penumbra, para luego ir a reportear y volver al diario a discutir con el viejo Jasón que le exigía fotos del arácnido enmascarado.
Recuerdo al hombre rinoceronte y al duende verde; y recuerdo cómo el hombre araña recorría la ciudad colgando de edificio en edificio mientras el horizonte se derretía, o más bien se deshacía, como un dibujo de témpera que se mojó con agua.
Recuerdo bien la sicodelia de esas imágenes. De esa serie en particular.
Y una imagen que recuerdo muy bien son los carretes de esa serie. Las fiestas. Cuando Peter Parker iba a fotografiar algún evento social o algún villano irrumpía en un evento social, el carrete siempre se mostraba en un par de paneos anteriores, y era espectacular. Todo los jóvenes personajes de la época estaban dibujados con líneas negras sin relleno y el fondo de la casa o el departamento era casi siempre de un color morado que teñía todo el ambiente. Las sombras eran duras. Las mujeres estaban a la moda en onda “a-go-go”, vestidas con pantys de colores y minifaldas muy cortas, y con petos apretados que delineaban sus hiperpuntiagudos senos. Bailaban embriagadas al ritmo de una música que las descontrolaba totalmente; acompañadas de galanes tipo dandy que las miraban con mucha atención mientras bebían de sus tragos de licor perfectamente servidos. Ellas, bailando, bailando, bailando, con total libertad y pasión. Con escenografía de los 60-70”, televisores de caja grande, lámparas de lava, flores en las paredes y siempre…con una música especialmente lúdica.
Esa música que guardaba como recuerdo, es lo que vine a conocer años después, con el nombre de Medeski, Martin & Wood.

John Medeski (teclados), Billy Martin (bajo, contrabajo) y Chris Wood (percusión) se presentaron en el Teatro Oriente el 24 de marzo de 2006. En rigor, vimos a un trío neoyorquino de jazz-rock-funk-experimental…que mezcla, crea, destruye y juega con los ritmos y las estructuras. Experimentación musical. Un trío que busca la novedad; con una baqueta que suena como cuerda en la base del contrabajo, sonidos hechos con fierros oxidados, percusión con cajas, campanas, metales, texturas, platillos insólitos y muchas otras excentricidades que buscan nuevos sonidos. Mezclas. Ritmos brasileños llenos de fuerza con melodías de cuna que harían dormir a un niño. Crear una atmósfera y cambiarla por otra súbitamente. Mezclar los elementos que ya existen de una nueva forma para crear nuevos sonidos: la definición de la creatividad.

Y esta misma creatividad es la que estos tres tipos usan –musicalmente- para darle un paseo al cerebro y echar a volar la imaginación. Música que te hace pensar en mil cosas: en la mafia italiana, en peleas, en carreras de autos, en series de acción, en surfers corriendo olas, en pánico y terror, en locura, en desesperación, en tragedia, en calma, en alegría, en muchas cosas; da para todo; música que saca sonrisas y que te descuadra por momentos. Secuencias electrónicas que te llevan a una dimensión extraña, donde está todo medio roto y no hay coherencia, pero cuidado… que hay una unión fuerte que viene por detrás, porque en el momento menos pensado ¡paf!,…de vuelta a la base groove-funk que te agarra y te lleva de vuelta al carrete del hombre araña del que hablé, tan sicodélico y entretenido como MMW.

bonustrack Después del segundo bis, el grupo se fue, la gente se fue y prendieron las luces. Pero, un grupo de fanáticos como de 60 personas (de un total de 800 más o menos) se quedó pidiendo otra! y otra! y otra! y pidieron tanto otra! que el grupo salió a tocar otra!
Se apagaron las luces, la gente que no se fue volvió a sus asientos y el grupo se despidió con una canción del disco Last Chance to Dance Trance (Perhaps). Como si hubiese sido poco, volvieron a tocar una vez que ya se habían ido.
Fuimos por lo nuevo, y en lo nuevo, están las sorpresas.

8 comentarios en “Medeski, Martin & Wood en Teatro Oriente”

  1. Rodrigo Hurtado dice:

    Fue una verdadera clase de música. Un concierto inspirador. Medeski, Martin & Wood demostraron que siempre se puede sorprender.

  2. Pat dice:

    La cagó MMW, en extremo placentero. Buena reseña yodigo, un poco extensa la parte del hombre araña eso si, pero acertado en lo demás.

  3. Valdo dice:

    Lo del hombre araña debe haber sido una oda para la ARAÑA NEGRA

  4. yodigo dice:

    Para nada.

  5. Locopip dice:

    Lamento no poder haber ido…estaba batallando en Buenos Aires por ver a Jamiroquai… lo cual no se pudo… aunque fueron gratos 5 días en la casa de Cheloko.

  6. yodigo dice:

    Y cómo está cheloko?

  7. Jorge Velasco dice:

    Acá el epílogo del Concierto

    http://www.youtube.com/watch?v=Enlw1xxhIpY

    www.espaciocultural.cl

  8. Rodrigo Hurtado dice:

    Jorge,

    el video está extraordinario!

    excelente aporte

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