The Smashing Pumpkins - Gish

El álbum debut de la mítica banda de Chicago apareció en las disquerías en un momento crucial para el rock estadounidense. Aunque en un principio no captó la atención de mucha gente, lentamente fue convirtiéndose en un ícono del rock independiente que pavimentaría el camino a la gloria y los tours mundiales.
Comenzaban los años ‘90 y el rock estaba de vuelta. Surgían nuevas corrientes y estilos tanto en América como en Europa, los sellos independientes editaban a bandas con grandes proyecciones, los medios de comunicación y la industria desviaban la vista hacia Seattle en donde un tipo rubio y rebelde comenzaba a liderar un movimiento que venía muy fuerte. En ese contexto, el debut de Gish (1991) pasó inadvertido para muchos, de hecho, el álbum tuvo mucho mejor recibimiento en Inglaterra que en Estados Unidos (un caso similar a lo que ocurrió con Jimi Hendrix con Are You Experienced -1967-), y tuvo que pasar un tiempo para que fuera reconocido en toda su magnitud. Gish abrió la discografía de The Smashing Pumpkins de la mejor manera posible: grandes canciones, creatividad, audacia y estilo propio. Se trata de un disco con muchas guitarras, con una batería siempre protagónica, con bajos oscuros y hermosos, con momentos instrumentales notables y con una voz que no era muy propia del rock y que se movía de la más absoluta fragilidad a la potencia avasalladora, con una facilidad increíble. El sonido que obtienen los Pumpkins en este álbum es único y son varios los factores que contribuyen a ello. Billy Corgan lidera la banda y comienza a perfilarse como un compositor aventajado de una sensibilidad y una identidad músical muy personal, D’Arcy y James Iha son acompañantes ideales, ya que dejan que el genio de Corgan fluya entre la atmósfera musical creada por todos, que reparte protagonismos y funciona a la perfección como unidad; Jimmy Chamberlin lo completa todo con un trabajo de altísimo nivel, en el que deja más que claro que se trata de un baterista distinto, formado en el jazz, pero nacido para el rock. Los Smashing Pumpkins anunciaban que estaban listos para las ligas mayores, y aunque la consagración definitiva no llegaría hasta Siamese Dream (1993) y Mellon Collie And The Infinite Sadness (1995), Gish no pudo ser mejor inicio.

bonustrack El disco fue nombrado Gish en honor a la actriz Lillian Gish quien fuera una leyenda del cine mudo, llegando a participar en setenta películas entre 1912 y 1919. Fue galardonada con un Óscar honorario en 1970 por su contribución al progreso del cine.
El arte de la tapa homenajea a la actriz con el collar rojo que contiene la foto de la banda (tomada por Robert Knapp) y la estrella que corona la letra “i” de Gish.
El arte interior es totalmente opuesto y contiene una fotografía en blanco y negro del perro de James Iha titulada “Bugg Superstar”. Posteriormente, sería editada una canción con este mismo título en el álbum Earphoria (1994) y en el video Viewphoria.
Los Smashing Pumpkins siempre utilizaron la imagen del corazón como uno de los íconos de la banda. Sin embargo, en Gish no aparece el clásico logo que contiene las iniciales S y P, en cambio, aparece la imagen de un souvenir que muestra una cruz enterrada en un corazón.

Ficha Técnica

The Smashing Pumpkins
Gish
1991
Hut Recordings
Grabado en Smart Studios - Madison Wisconsin

1. I Am One
2. Siva
3. Rhinoceros
4. Bury Me
5. Crush
6. Suffer
7. Snail
8. Tristessa
9. Window Paine
10. Daydream / I’m Going Crazy

Duración 46:18

Billy Corgan Guitarra, voz
James Iha Guitarra
D’Arcy Bajo, voz
Jimmy Chamberlin Batería
Chris Wagner Violin, viola
Mary Gaines Cello



Siva



Rhinoceros

Un comentario en “The Smashing Pumpkins - Gish”

  1. edgar dice:

    el emjor disco de smashing pumpkins
    sin duda

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